Categorías
Sustentabilidad

Jeans, ¿lavarlos o congelarlos?

Imagínate no lavar nunca tus jeans… sí, ¡nunca! Pues bien, por más raro que suene, el CEO de Levi’s menciona que la mejor opción es congelar tus jeans.  

Según Chip Bergh, el congelarlos hace que se neutralice el sudor y diversos fluidos corporales que se quedan en los jeans al momento de sentarnos, principalmente en las zonas de las entrepiernas y glúteos.

Y, aunque aún no hay evidencia de que no lavar tus jeans pueda o no perjudicar tu salud, según un artículo de Business Insider, un estudiante de McQueen usó sus jeans durante 15 meses seguidos sin lavarlos siquiera una sola vez. En fin, posterior a ello, evaluó el nivel de bacterias, y junto con ello, se descubrió que los jeans sin lavar tenían prácticamente  la misma cantidad de bacterias que esos mismos pantalones después de haber sido lavados y usados durante otros 13 días.

Con esto, se comprueba de alguna u otra manera, que el congelar tus jeans no mata como tal las bacterias, solo ayuda a que éstas no crezcan mientras están congeladas; sin embargo, al momento de ponerlos de nuevo, el calor de tu cuerpo hará que éstas comiencen a activarse de nuevo.

Pero… mientras te decides si congelas, lavas o metes al microondas tus jeans, hablemos de lo importante… ¿Qué onda con la mezclilla y el medio ambiente?

Facts:

1.- La mezclilla es el segundo material más contaminante de la industria textil, tan solo después del cuero.

2.- Debido a que el proceso de producción de la mezclilla tiene más pasos y requiere más tiempo, el daño que causa al medio ambiente es mucho mayor. (Se gastan 10,000 litros de agua entre la producción del tejido y la producción de la prenda).

3.- Durante el ciclo de vida de la prenda, se utilizan alrededor de 1,500 lts de agua para lavarlos. El no lavarlos ayudaría a ahorrar esta cantidad de agua y energía.

4.- Según un estudio de CANAIVE, en 2012, México es uno de los principales productores a nivel mundial de prendas de vestir hechas con mezclilla. Siendo el principal competidor de China, el fabricante número uno de este textil. Se producen alrededor de 3 millones de prendas de mezclilla cada semana.

5.- Datos oficiales del Comité Estatal de Información y Estadística del Estado de Puebla, nos indican que la cuarta causa de muerte entre la población de Tehuacán, Puebla, una de las principales ciudades para la elaboración de la industria de la mezclilla. Esto indica que, junto con el crecimiento de la industria textilera, han aumentado los casos de cáncer.

Si eres un aficionado de la mezclilla, y quieres que tus jeans conserven la calidad y el color de tu prenda por mucho tiempo, seguramente congelarlos puede ser una opción viable.

¿Qué team eres tú?

In lak’ech, Hala Ken

Alexa Marlene

https://www.youtube.com/watch?v=_LCGhLBPu-k

Referencias:

https://wayback.archive-it.org/9650/20200315074335/http://p3-raw.greenpeace.org/mexico/Global/mexico/Docs/2012/HILOS_TOXICOS_MEXICO.pdf

https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/100436/RC434_Estudio_Pantalones_de_Mezcclilla.pdf

https://www.reporteindigo.com/reporte/tehuacanindustria-mezclilla-empleos-contaminacion-cancer-fabricas/

https://www.businessinsider.com/does-freezing-your-jeans-kill-bacteria-2014-5?r=MX&IR=T

Categorías
Sustentabilidad

8 pasos para tener un closet responsable

“No hay ropa más sostenible que la que está en tu closet”

Ésta frase la he escuchado y leído infinidad de veces, y creo que no hay frase más acertada. 

Estos son ocho tips que seguro te ayudarán a no comprar más ropa:

1.- Si te aburriste de la prenda, transfórmala, agrega detalles que la hagan ver en tendencia.

2.- Si vas a comprar ropa nueva, compra básicos que puedas usar en todo momento, o bien, ropa ecológica. Ya si en definitiva no tienes opción, compra ropa, pero compra de alta calidad, y de preferencia en empresas que no pertenezca a prácticas no responsables. Antes de todo fíjate de dónde viene la ropa y de qué está hecha.

3.- Intercambia la ropa que ya no uses.

4.- Alarga la vida de tus prendas, si se rompió, si se descompuso el cierre, llévalas a reparar.

5.- Compra ropa Vintage.

6.- ¡Compra ropa local! Esto hará que no haya pasado por diferentes países y el proceso de la ropa impacte menos en el ambiente. Y de paso apoyamos a nuestra gente.

7.- Lo que ya no uses, NO lo tires, dónalo, intercámbialo o véndelo en empresas de segunda mano.

8.- Cuida la ropa que ya tienes. Lávala la menor cantidad posible (úsala varias veces), procura secarla al sol y no con secadora, reduce el planchado (cuando te bañes, puedes colgarla cerca para que con el vapor se le quiten las arruguitas.

Espero estos simples, pero básicos y necesarios tips, te sean de ayuda. Recuerda que NO SE TRATA DE NO COMPRAR, se trata de comprar solo lo que necesites.

In lak’ech, Hala Ken

Alexa Marlene

Categorías
Sustentabilidad

Fast Fashion, la moda de “bajo costo” que hace pagar un alto precio

¿Qué tanto es tantito?, ¿qué tanto es una prenda de seiscientos pesitos? Sí, también fui víctima de esto. Era de las que me iba a la plaza y si me daba frío, me metía a la primera tienda que veía a comprarme un suéter, o esa chica que me volvía loca con las rebajas y compraba lo más que podía para, según yo, aprovechar. Si tú eres como yo fui, tienes que leer esto.

Pues sí, aunque no lo creas, esa prenda sale más cara de lo que crees, ¿por qué?

Aquí te doy cuatro razones básicas:

1.- La industria textil es la segunda más contaminante del planeta. Es correcto, ésta solo está por debajo de la industria petrolera.

2.- La ONU nos informa que la industria es la segunda mayor consumidora de agua y es responsable del 8% al 10% de las emisiones globales de carbono; para que se den una idea, esto es más que todo el transporte marítimo y los vuelos internacionales juntos.

Pero no, no, esperaaaaa, eso no es todo…

3.- Se calcula que, al menos en los últimos dos años, se producen más de 1,400 camisetas por minuto, y eso hace que se gasten alrededor de 3,000 litros de agua por camiseta y dentro de esas aguas van vertidos 2mil millones de toneladas de productos químicos.

4.- La falta de ética. ¿Te has puesto a pensar cuánto le pagan a una persona por hacer esa playera que te costó $150?, no vas a creer que le pagan si quiera la mitad de eso, no les saldría el negocio, ¿no crees?

Pues sí, revisando en varias fuentes (que te las pondré al final), encontré que hay alrededor de 250,000 fábricas en el mundo, que generan… Espera, espera… ¡Sííí! MÁS  de 80mil millones de prendas vendidas al año. Pero deja tú que haya esa cantidad de fábricas, las empresas lo que hacen es irse a países de bajos recursos, donde no están bien legislados los derechos de los trabajadores y así ellos puedan prácticamente explotar no solo a adultos, sino también a niños que en vez de estudiar, tienen que trabajar porque con el bajo sueldo de sus papás, claramente no alcanza.

Me llena de impotencia, y te voy a dejar abajo el link de un video de Youtube que encontré, para que puedas ver cómo vive la sociedad de allá. A mi gusto, a mi consideración, es uno de los mejores reportajes, te lo explica bien, muy rápido y es muy visual.

Así que con esto dicho (o escrito más bien), quiero dejarte reflexionando… ¿quién está pagando el verdadero costo de estas prendas?

In lak’ech, Hala Ken

 Alexa Marlene

Referencias destacadas:

https://www.sustainyourstyle.org/impacto-de-la-moda

https://www.ellenmacarthurfoundation.org/assets/downloads/A-New-Textiles-Economy.pdf

Categorías
Sustentabilidad

¡HAY DEMASIADA ROPA EN EL MUNDOOO! ¿Qué es Fast Fashion y por qué debo preocuparme?

¿Tus papás o tus abuelos te han contado cómo su hermana o hermano mayor le donaba la ropa que ya no le quedaba, o cómo antes pasaban sus prendas de generación en generación?

Siento que antes tenían esa costumbre, sí, la de no ser consumistas y darle más valor a las cosas. O bien, inclusive las cosas eran hechas con mucha más calidad que la de ahora. Y hablo en general, no solo de la ropa; por ejemplo, los coches tenían mejor calidad, no había celulares, y los primeros en salir no los tenían que cambiar cada año para estar “a la moda”, entre muchas otras ofertas de productos “en tendencia”.

En fin, se cree que el término “Fast” comenzó a tomar fuerza en los años 90, pero no con la ropa, si no con la comida, y así fue evolucionando hasta llegar a lo que nos trae aquí, la ropa. Fast fashion no es más que un modelo de negocio en el que las compañías incitan a que el consumidor compre más y más ropa, muchas de ellas a un “bajo costo”, pero con muy baja calidad.

La gravedad del asunto es tal, que hay marcas de lujo que con tal de no perder su “exclusividad” y renombre, queman la tela que les sobra. Sí, pero la gravedad del asunto es que al quemar la prenda se liberan gases tóxicos que impactan directamente al ambiente.

Según estudios de la ONU, ahora consumimos un 60% más ropa que hace 15 años. De hecho, se calcula que hoy en día una prenda se utiliza solo de 7 a 10 veces. Y esto también es impulsado por las empresas, que antes lanzaban colecciones únicamente dos o cuatro veces al año, hoy en día se lanzan de 6 a 8 colecciones, y claro, en el inter se lanzan nuevas tendencias, o micro-colecciones, lo que hace que prácticamente cada semana las empresas incentiven esa “necesidad” de tener lo más nuevo y dejar de usar lo que apenas se pusieron hace un par de meses.

Sí, así es, ahora te invito a pensar en qué haces con la blusa que te pusiste dos o tres veces y de pronto comenzó a romperse, o pasó de moda y dejaste de usarla… ¿Qué pasa con toda esa tela?

Las empresas sí, sí son responsables, pero también los consumidores lo somos, y el cambio comienza por nosotros. Cada vez más veo que hay más medidas para revertir esto, y gente que se suma a querer impulsar un cambio en la sociedad, nunca es tarde para comenzar.

In lak’ech, Hala Ken

 Alexa Marlene